ESPAÑOL ENGLISH

Reducción de mamas

¿Qué es la reducción de mamas?


La reducción mamaria, o mamoplastia de reducción, es un procedimiento quirúrgico para disminuir el tamaño de las mamas y reposicionarlas adecuadamente; elevándolas y haciéndolas más pequeñas, ligeras y firmes, pudiendo también disminuirse el tamaño de la areola y perfeccionar su borde.

Este procedimiento no solo embellece la apariencia física; sino que también puede ayudar a la superación de complejos y al aumento de la autoestima, ya que tener mamas demasiado grandes suele afectar significativamente a la vida social y personal de las mujeres que lo padecen.
reduccion de pecho cirugía de mama con la doctora silvia rojas

¿Para quiénes está indicada la reducción de mamas?

Mujeres con molestias y problemas físicos debido al exceso de tamaño y peso de sus mamas; como dolores de espalda o cuello, irritación de la piel debajo de la mama y problemas respiratorios. Que se verán aliviados después del tratamiento.
Mujeres que consideran sus mamas demasiado grandes o desproporcionadas para su cuerpo. Pudiendo ayudar este tratamiento incluso a nivel psicológico, sobre todo en el caso de las más jóvenes, con la superación de complejos y el aumento de la autoestima.
Mujeres con un gran tamaño de mamas previo que, tras la mater-nidad y la lactancia, o con la edad, han visto como sus pechos también se caían. Presentando, por tanto, la conjunción entre unas mamas excesivamente grandes y su descolgamiento. Solventándose simultáneamente ambos problemas a través de este tratamiento.

¿Cómo se realiza la cirugía de reducción mamaria?


La cirugía de reducción mamaria se realiza en quirófano, bajo anestesia general, permaneciendo la paciente dormida durante el tiempo que dure la intervención, el cual suele oscilar entre 2 y 4 horas. Normalmente requiere de una noche de hospitalización, dándose el alta al día siguiente de la cirugía.

¿A qué edad se puede realizar la reducción mamaria?


Es recomendable que la reducción mamaria se realice cuando el desarrollo mamario haya finalizado y se tenga la suficiente madurez para entender y afrontar, una vez informada al respecto, los riesgos y resultados de someterse a esta intervención quirúrgica.

¿Hasta qué edad es posible realizar una reducción mamaria?


La edad no es un factor limitante siempre que el estado de salud permita la intervención quirúrgica.

¿Tras una reducción mamaria quedan cicatrices?


Es importante saber que la reducción mamaría sí deja cicatrices; aunque las pacientes intervenidas no suelen preocuparse por las mismas, ya que la mejora estética y el alivio de problemas físicos son tan notorios que las compensan con creces. En la mayoría de los casos quedará una cicatriz alrededor de la areola, una en el surco de la mama y otra vertical uniendo las anteriores que, si se tienen los cuidados necesarios, se irán difuminando hasta ser prácticamente imperceptibles pasados unos meses. Son muy pocos los casos en los que las cicatrices se ensanchan o adquieren relieve; pero si esto ocurre, se puede realizar un ajuste y escisión de la cicatriz, con anestesia local, a partir del año.

¿Tras una reducción mamaria se pierde sensibilidad en las mamas?


En casos extremos de tamaño y peso de las mamas, llamados gigantomastias, uno de los riesgos asociados a la reducción mamaria es la pérdida de sensibilidad en el pezón y la areola; aunque esto no implica que necesariamente vaya a producirse.

Lo que sí puede aparecer, justo después de la intervención, es una pequeña pérdida de sensibilidad transitoria que normalmente desaparece al cabo de algunas semanas.

¿Se puede dar lactancia después de la reducción mamaria?


Tras la cirugía de reducción mamaria existe el riesgo de que la capacidad de dar lactancia se vea afectada, y será tanto mayor cuanto más tamaño y peso tengan las mamas; sin embargo, lo más probable es que se conserve una capacidad normal.

¿Cuándo es posible reincorporarse al trabajo y hacer deporte tras la reducción mamaria?


Siempre que el trabajo no suponga realizar algún tipo de esfuerzo físico, la reincorporación es posible a los pocos días después de la intervención. Ahora bien, si el trabajo requiere cierta actividad física, la reincorporación debe postponerse un par de semanas. La práctica deportiva que implique al tren inferior será posible transcurrido un solo mes, mientras que si implica al tren superior lo será a los tres meses.

En líneas generales, durante las dos primeras semanas, también se recomienda evitar la manipulación excesiva de las mamas, guardar reposo, no cargar peso ni hacer movimientos bruscos.

¿Qué otros riesgos existen después de una reducción mamaria?


Si las expectativas son realistas, los resultados de esta intervención suelen ser muy satisfactorios; aunque deben pasar unos meses hasta que las mamas adquieran su aspecto definitivo. Como en cualquier intervención quirúrgica, pueden existir ciertos riesgos asociados. Los que se exponen a continuación son infrecuentes y no tienen como finalidad alarmar; sino proporcionar una buena información previa a la decisión de intervenirse.

Pueden presentarse hematomas que se reabsorberán de forma natural con el paso de las semanas. El riesgo de hemorragia postoperatoria es muy bajo y, de ocurrir, suele ser un sangrado limitado. El riesgo de infección es también muy bajo porque se administran antibióticos y la intervención se realiza en un ambiente estéril y con meticulosidad.

Para mantener sujeto el pecho y evitar complicaciones derivadas del movimiento, se coloca un sujetador especial el día del alta que debe llevarse de forma continuada durante un periodo de tiempo que suele rondar el mes. Los puntos se retiran en torno a los catorce días después de la reducción.