¿Qué ventajas tiene la elevación de mamas con prótesis y cuáles la elevación de mamas sin prótesis?
La mastopexia con prótesis combina la elevación del pecho con la colocación de un implante mamario, por lo que corrige la caída y, al mismo tiempo, aumenta o recupera el volumen perdido. Está especialmente indicada en mujeres que tienen mamas con poco tejido mamario o mamas que se han vaciado tras embarazos y lactancia, así como para mujeres que desean, además de elevar, aumentar claramente el tamaño del pecho. Sus ventajas son:
• Aporta más volumen y plenitud al escote, especialmente en la parte superior del pecho.
• Mejora la forma y proyección de mamas vacías o muy pequeñas, logrando un resultado más redondeado y juvenil.
• Permite recuperar el volumen perdido tras embarazos, lactancia o adelgazamientos importantes.
• Puede conseguirse un cambio más notorio en la silueta corporal, realzando el escote y creando un contraste visual que afina la cintura y da una mayor armonía corporal.
En la mastopexia sin prótesis se eleva y se remodela la propia glándula mamaria, sin colocar ningún implante. El tamaño global del pecho se mantiene similar, pero con una forma más firme y elevada. Se suele recomendar cuando la paciente conserva un volumen adecuado y su prioridad es la naturalidad por encima del aumento de talla. Sus ventajas son:
• Resultado más natural, ya que solo se utiliza el propio tejido mamario.
• No requiere implantes ni sus revisiones a largo plazo, evitando los riesgos específicos de los implantes mamarios como rotura o encapsulamiento protésico.
• Cirugía algo más sencilla, con menor manipulación y, habitualmente, una recuperación más rápida.
• Ideal para mujeres satisfechas con su volumen, que solo quieren elevar y reafirmar el pecho caído.
¿Tras una elevación de mamas quedan cicatrices?
Es importante saber que la elevación de mamas sí deja cicatrices; aunque las pacientes intervenidas no suelen preocuparse por las mismas, ya que la mejora estética las compensa con creces. En la mayoría de los casos quedará una cicatriz alrededor de la areola y otra vertical que, si se tienen los cuidados necesarios, se irán difuminando hasta ser prácticamente imperceptibles pasados unos meses. Son muy pocos los casos en los que las cicatrices se ensanchan o adquieren relieve; pero si esto ocurre, se puede realizar un ajuste y escisión de la cicatriz, con anestesia local, a partir del año.
¿Tras una elevación se pierde sensibilidad en las mamas?
La sensibilidad en las mamas tras una mastopexia suele mantenerse en la mayoría de las pacientes, pero es normal experimentar una disminución temporal de la sensibilidad debido a la inflamación y al proceso de cicatrización, que se resuelve en unas semanas o meses para la gran mayoría de las mujeres. La sensibilidad final es similar a la previa en más del 90% de los casos, con recuperación completa en 6-12 meses. Son muy pocos los casos de pacientes que refieren una disminución de la sensibilidad a largo plazo.
¿Es recomendable una elevación de mamas si se tiene planeado un embarazo futuro?
Aunque técnicamente es posible realizar una mastopexia antes de ser madre, no se recomienda si los deseos de embarazo se plantean a corto plazo. Esto se debe fundamentalmente a que las fluctuaciones hormonales y el incremento del volumen mamario propios de la gestación y la lactancia pueden distender la piel de nuevo, comprometiendo la firmeza y la forma logradas durante la intervención.
Por este motivo, la recomendación clínica más adecuada es posponer la cirugía hasta que los deseos de maternidad se hayan completado. El momento idóneo para programar la intervención es una vez transcurridos entre tres y seis meses tras la finalización de la lactancia, garantizando así que el tejido mamario se encuentre estable y permitiendo a la doctora obtener un resultado óptimo, armónico y duradero.
¿Cuándo es posible reincorporarse al trabajo y hacer deporte tras la elevación de mamas?
Siempre que el trabajo no suponga realizar algún tipo de esfuerzo físico, la reincorporación es posible a los pocos días después de la intervención. Ahora bien, si el trabajo requiere cierta actividad física, la reincorporación debe postponerse un par de semanas. La práctica deportiva que implique al tren inferior será posible transcurrido un solo mes, mientras que si implica al tren superior lo será a los tres meses. En líneas generales, durante las dos primeras semanas, también se recomienda no mantener relaciones sexuales, evitar la manipulación excesiva de las mamas, guardar reposo, no cargar peso ni hacer movimientos bruscos y no conducir.
¿Qué otros riesgos existen después de una elevación de mamas?
Si las expectativas son realistas, los resultados de esta intervención suelen ser muy satisfactorios y duraderos, aunque pueden verse alterados por embarazos posteriores o aumentos y pérdidas significativas de peso. Como en cualquier operación siempre pueden existir complicaciones y riesgos asociados. Los que se exponen a continuación son infrecuentes y no tienen como finalidad alarmar; sino proporcionar una buena información previa a la decisión de intervenirse.
Es normal la aparición del edema asociado a toda cirugía, pudiendo presentarse hematomas que se reabsorberán de forma natural con el paso de las semanas. Los puntos se retiran en torno a los catorce días después de la elevación. El riesgo de hemorragia postoperatoria es muy bajo; aunque es habitual la salida de algo de sangre y suero por los drenajes. El riesgo de infección es muy bajo porque se administran antibióticos y la intervención se realiza en un ambiente estéril y con meticulosidad.