¿Después de una abdominoplastia quedan cicatrices?
En una cirugía de abdominoplastia, la cirujana plástica planifica cuidadosamente el diseño de la incisión quirúrgica, trazando la línea de incisión justo encima del pubis, de forma que la herida quirúrgica pueda quedar muy baja y perfectamente camuflada debajo de la ropa interior o el bikini.
Tras esta intervención es inevitable que quede una cicatriz, ya que el procedimiento requiere eliminar el exceso de piel y tensar la pared abdominal. Durante las primeras semanas, la marca puede ser más visible y presentar un tono rojizo; sin embargo, con el paso de los meses, este tono se va aclarando e igualando al de la piel circundante, haciéndose mucho menos perceptible.
Aunque la intervención deja una cicatriz, es una de las cirugías que mayor índice de satisfacción aporta. Esto se debe tanto a la notable mejora estética de la silueta como al hecho de que la marca puede ocultarse fácilmente. Gracias a una correcta planificación del diseño y a los cuidados postoperatorios adecuados, la cicatriz mejora significativamente con el tiempo, llegando a ser apenas visible tras unos dos años.
¿Si se tienen hernias abdominales es posible realizar una abdominoplastia?
No solo es posible; sino que durante la misma intervención de la abdominoplastia se corregirán dichas hernias.
¿La abdominoplastia elimina también las estrías del abdomen?
Las estrías ubicadas en la piel del abdomen que habitualmente se extirpa, por debajo del ombligo, sí serán eliminadas; esta zona suele coincidir con aquella de mayor concentración de estrías por lo que muchas desaparecerán. Sin embargo, aquellas que no sean extraídas con la porción de piel sobrante permanecerán.
¿Cuándo es posible reincorporarse al trabajo y hacer deporte tras una abdominoplastia?
Durante el postoperatorio inmediato se recomienda hacer reposo y descansar tanto como se pueda. Dependiendo de la condición física de cada paciente la vuelta al trabajo suele producirse de 2 a 4 semanas después de la intervención. Normalmente, la fortaleza del músculo abdominal se habrá recuperado lo suficiente para empezar a hacer deporte o ejercicio físico moderado transcurrido un mes. No obstante, los ejercicios de mayor intensidad deben evitarse hasta el tercer mes aproximadamente.
¿Qué riesgos existen después de una abdominoplastia?
La abdominoplastia es un procedimiento seguro y efectivo para lograr un abdomen más plano y firme, contando con un alto índice de satisfacción en la gran mayoría de los pacientes. Aunque, como en toda intervención quirúrgica, existen riesgos potenciales, estos son infrecuentes y se minimizan significativamente gracias a la experiencia de la cirujana plástica y al estricto cumplimiento de las indicaciones postoperatorias. En la mayor parte de los casos, la recuperación transcurre sin complicaciones; no obstante, es fundamental conocer las posibles contingencias descritas para tomar una decisión plenamente informada.
Entre las complicaciones que pueden surgir se encuentra la presencia de seroma, que consiste en una acumulación de líquido debido al importante despegamiento del tejido graso que exige esta técnica, y que suele resolverse mediante un drenaje simple en consulta. Asimismo, puede producirse un retraso en la cicatrización o una dehiscencia menor de la herida. Aunque la infección es posible, resulta muy poco frecuente y es perfectamente tratable con antibióticos y cuidados locales. Por otro lado, la trombosis venosa profunda representa un riesgo mínimo que se previene mediante una profilaxis trombótica adecuada tanto en el quirófano como en el postoperatorio, reforzada siempre con una movilización temprana del paciente.
Finalmente, también se pueden presentar otros efectos estéticos de carácter transitorio, tales como la hinchazón o el edema. Estos síntomas disminuyen progresivamente con el paso del tiempo y mediante la compresión adecuada proporcionada por las prendas y fajas abdominales prescritas por la doctora para optimizar el resultado final.